¿Qué es una vivienda PassivHaus?

Una vivienda PassivHaus es una edificación en la que se consigue el confort térmico mediante el calentamiento o enfriamiento del flujo de aire necesario para conseguir la ventilación óptima del espacio interior, esto se consigue utilizando los recursos de la arquitectura bioclimática combinados con los principios básicos del estándar. El resultado es una edificación con una eficiencia energética muy superior a la construcción tradicional.

Durante la pandemia que vivimos nos hemos dado cuenta de la importancia de tener una vivienda que reúna al menos tres requisitos esenciales para un adecuado confort interior: suficiente luz natural, una correcta ventilación con los filtros adecuados y el ahorro energético. Por eso, las viviendas PassivHaus se han convertido en toda una revolución gracias a los múltiples beneficios, no solo en cuanto a la salud sino también económicos.

¿En qué consiste una vivienda PassivHaus?

Cuando nos referimos a una vivienda PassivHaus no estamos hablando de un diseño arquitectónico específico, sino de una serie de normas energéticas que se pueden aplicar a cualquier tipo de construcción. Las viviendas PassivHaus consumen hasta diez veces menos que una vivienda tradicional.

Se trata de edificios pensados para aprovechar al máximo la luz y la radiación solar, con un altísimo aislamiento y una renovación del aire a través de un sistema de ventilación con recuperador de calor. Un tipo de vivienda creado para mantener en su interior las condiciones ambientales ideales.

Además, la vivienda PassivHaus contribuye a frenar el cambio climático, ya que para su construcción se dan prioridad a los recursos constructivos y energéticos sostenibles, no solo durante el proceso de construcción sino también durante todo el tiempo de vida de la vivienda.

¿El coste de una vivienda PassivHaus es mayor que el de una vivienda convencional?

Todo lo contrario, a no ser que sólo nos detengamos en el precio de construcción. Una casa pasiva es una inversión a medio plazo, en la que es esencial tener en cuenta que, al coste de construcción, debemos añadir el gasto de consumo energético de los años de vida de la vivienda. Según datos de PassivHaus Institut, una vivienda de 120 m2 gasta 1.500€ al año en consumo energético, frente a los 150€ de una casa pasiva. En cualquier caso, el coste en obra nueva no debería incrementarse en más de un 5% que en una construcción convencional que cumpla con el actual CTE.

Es decir, una vivienda PassivHaus que cumpla con unos conceptos específicos de construcción consigue ahorrar entre un 70% y un 90% el consumo energético. Se trata de conseguir el máximo confort con el mínimo consumo energético.
Cuando afrontamos el coste de una vivienda nueva debemos tener en cuenta la “hipoteca energética” que supone. El ahorro energético mensual es suficiente para amortizar ese posible incremento de la construcción en los primeros cuatro o cinco años.

¿Y cómo se consigue este ahorro?

Para ello es imprescindible un trabajo integral, que arranca en la fase de diseño del proyecto. En ese momento es cuando se define, entre otras cosas, la orientación más adecuada, que será esencial para el consumo energético de la vivienda.

A esto se suma un exigente aislamiento térmico de la envolvente, la eliminación de los puentes térmicos, puertas y ventanas de altas prestaciones, la ventilación mecánica con recuperación de calor y el uso de fuentes de calor internas.

Estas medidas, combinadas con un estudio minucioso de los detalles constructivos de la fachada, tienen un doble objetivo: por un lado, garantizar un altísimo grado de estanqueidad en la edificación eliminando las infiltraciones de aire no deseadas, y por otro, reducir al mínimo el consumo energético.

¿Qué requisitos debe tener la construcción
para que se certifique PassivHaus?

Los principales requisitos para obtener la Certificación PassivHaus Classic son:

  • Demanda de calefacción: menos de 15 kWh/(m²a).
  • Demanda de refrigeración: menos de 15 kWh/(m²a).
  • Demanda de energía primaria: menos de 120 kWh/(m²a) en calefacción, agua caliente y electricidad.
  • La hermeticidad: menos de 0.6 renovaciones de aire por hora (valor con un diferencial de presión de 50 Pa. Blowerdoor)
  • El confort térmico.

Existen también los certificados PassivHaus Plus y PassivHaus Premium, que valoran además los buenos datos de Energía Primaria Renovable.

Una casa PassivHaus es una casa sostenible, confortable y saludable para las personas y respetuosa con el medio ambiente.

¿Puedo reformar mi piso con los criterios PassivHaus?

Sí. El PassivHaus Institute tiene también el sello EnerPHit, enfocado a este tipo de obras con unos valores de demandas superiores. No obstante, hay que tener en cuenta que el coste es algo superior al de una rehabilitación convencional, al estar muy condicionados los criterios de diseño pasivos y la capacidad de trabajar en la envolvente. Pero, insisto: es un coste que a corto plazo se verá amortizado.

¿Vivir en una casa PassivHaus es más saludable que una vivienda convencional?

Mucho más. Las casas PassivHaus constituyen todo un ejemplo de salubridad. Numerosos estudios avalan la idoneidad para la salud de los habitantes de este tipo de casas, ya que su renovación continua del aire, con recuperación de calor y filtros, y su incidencia de la luz solar ayudan a prevenir y reducir enfermedades e infecciones de las vías respiratorias.

¿Qué implicaciones tiene certificar tu casa con el sello PassivHaus?

La consecución de un sello de calidad, como es el PassivHaus, es un plus que, por ejemplo en promociones para venta, es determinante. En la realización de viviendas de autopromoción en las que el objetivo es disfrutar de ellas sin expectativas de venta, hasta el momento se podía dudar de la idoneidad o no de certificar, puesto que el beneficio está en el ahorro energético.

Una casa PassivHaus es una casa sostenible, confortable y saludable para las personas y respetuosa con el medio ambiente. Son casas diseñadas en el presente, pensando en nuestro futuro, ya que previenen posibles enfermedades y, por tanto, y mejoran nuestra salud y nuestra calidad de vida.

Otro factor clave es la baja demanda energética, que nos va a suponer un enorme ahorro para nuestro bolsillo. Es cierto que una casa pasiva tiene un coste inicial más elevado, pero se amortiza en poco tiempo, momento a partir del cual todo será ahorro.